Accesorios para bebés

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Andadores:

 

Los andadores, según el modelo han sido tema de discusión entre pediatras. El modelo de andador clásico es el que está en la mira de los especialistas. Algunos pediatras lo desaconsejan.

Éstos alegan que el andador puede afectar los pies del bebé, al pisar mal. Y también dicen que retrasa el aprendizaje para aprender a caminar. Pues al tener el andador, el bebé se siente seguro. Pero cuando se lo sacas, sufre un retroceso al sentirse desprotegido.

La otra objeción es que si no se cuenta con un espacio grande y relativamente liso, el bebé se puede chocar o quedar enganchado en los muebles. Lo que puede frustrarlo y hacerlo enojar. Y hasta se puede provocar un vuelco. De cualquier manera hay muchas personas que optan por el andador. Además se ha estudiado mucho estos fundamentos con el objetivo de mejorar su funcionalidad.

Consejos de cómo utilizar el andador:

A veces es práctico tener un andador, pues cuando los bebés están en la etapa de aprender a caminar, son incansables. Pero tu cintura si se cansa. Mi consejo es que si vas a utilizar andador con tu bebé, lo hagas de a ratos, intercalando paseos de tus manos. Así se acostumbrará también a andar sin el andador.

Primero, agárralo con las dos manos. Tómale cada manito con una mano tuya, y que el bebé vaya delante de ti. Esto hazlo por un tiempo, hasta que adquiera seguridad y destreza. Luego ponerlo al lado tuyo, y tómalo de una sola mano. Así adquirirá más seguridad. Esto lo puedes intercalar con el andador en los momentos que estás ocupada. Pero ten la precaución de que no haya nada a mano que lo ponga en riesgo. Como por ejemplo cosas a la altura de las mesas que él pueda alcanzar, o estufas, o enchufes o cosas eléctricas, como lámparas en mesillas o lámparas de pie.

Recordar: No dejes nuca solo al bebé sin supervisión de un adulto.

Cómo elegir un andador:

En cuanto al modelo a elegir, mi consejo de siempre es que verifiques que cumpla con las normas de seguridad vigentes de cada país e indicaciones de uso. Fíjate que el modelo que elijas tenga cintas laterales antiderrape, preparadas especialmente para que el andador no vuelque. Que tenga bordes reforzados, para amortiguar impactos.  También topes para inmovilizarlo. Que la tela con la que está confeccionado el andador sea lavable y extraíble. Que sea plegable, para que no te ocupe mucho lugar cuando no lo utilices. Que tenga 3 alturas regulables. Para ir acompañando el crecimiento del bebé.

Hay unos modelos muy lindos de andadores que tienen además bandeja de juegos, con juguetes musicales con luces;  con mango para cargarlo fácilmente; y alfombrita para estabilidad, para cuando se ponen los topes y el andador queda inmovilizado. El modelo de andador que me dio resultado a mí con mi bebé fue el  que en la Argentina llamamos andarín, que es un modelo para cuando el bebé tiene cierta estabilidad.

Es como un carrito con 4 ruedas, que el bebé arrastra, solo sujetándose de la manija. Prácticamente camina solo, no llegan a tomar mucha velocidad. Pero igualmente no es un andador para dejar solo al bebé, sin supervisión de un adulto.

Éste modelo de andador suele traer también juegos de estimulación motriz y visual. Incluso hay un modelo de una marca reconocida, que también se convierte en carrito de arrastre, como un autito, el bebé va sentado y se arrastra con el impulso de sus piernitas.

Precios de andadores:

El precio de los andadores depende del modelo, de la marca, de que cosas  que ofrezca el modelo. Cuantos más accesorios tenga, más caro será. En la Argentina los precios oscilan entre 240$ y 350$ Argentinos, aunque siempre se pueden conseguir ofertas en el mercado del usado o de segunda mano, ya que es un producto que difícilmente se desgaste.