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 Parto por Cesárea:

 

Durante mucho tiempo la palabra cesárea tuvo mala fama y una connotación negativa.

En parte, por que todavía tiene fuerza el mito que dice que es mejor madre cuando el bebé nace por parto natural; en parte, porque la cesárea es una intervención quirúrgica. Pero, tener un hijo por paro por cesárea, ¿sí o sí debe provocar frustración? Vamos a ver. En general, las mujeres que anhelan un parto natural, y no lo logran, sienten que no fueron capaces de hacer nacer a su hijo. Más aún en el caso de la cesárea no programada, que produce impacto, sorpresa, y a veces, decepción.

 

Cesárea programada

A pesar de lo anterior, independientemente de estas complejidades, el parto por cesárea no debería opacar el hecho de que gracias a ese recurso médico, un bebé, no importa por que vía salga, puede llegar al mundo. A veces la futura mamá sabe de antemano que el parto será por cesárea, lo que se conoce como cesárea programada. Esto se puede dar por diversos motivos, como por ejemplo:

 

Placenta previa
En este caso, la placenta  cubre el cuello uterino, la mamá ya sabe que el parto será por cesárea.

Embarazos múltiples

En algunos casos  de embarazo múltiple, el parto puede llegar a ser por vía natural, en el caso que el trabajo de parto se desencadene solo. Pero, seguramente, la cesárea ya estaba programada, sobre todo si el parto es prematuro, cosa que suele ocurrir con los embarazos múltiples.

Cesáreas anteriores

En general, la mayoría de las mujeres pueden tener un parto natural después de haber tenido una cesárea, ya que los motivos que provocaron la intervención anterior no tienen por que repetirse. Lo que suelen hacer los médicos es, esperar a que el parto se inicie naturalmente. A sí se aseguran de que el bebé esté listo para nacer, que sus pulmones y órganos estén maduros. Si en el trabajo de parto no hubiera suficiente dilatación, o hubiese sufrimiento fetal, en ese caso se haría una segunda cesárea.

Madre mayor de 40 años

En general, sobre todo si la mamá es primeriza, se programará una cesárea.

Madre con hipertensión arterial o diabetes, cardiopatías u otras afecciones graves:

En estos casos la cesárea siempre es programada.

Madre con SIDA u otra infección vírica

En estos casos, se programa la cesárea para que el bebé no contraiga la infección vírica en el canal de parto. En todos los casos mencionados, el parto por  cesárea es programado, por lo cual la mamá ya está preparada psicológicamente para afrontarla. En el caso de la cesárea no programada, donde la mamá llega a la sala de partos pensando que su bebé nacerá por vía natural. Habiendo realizado, por ejemplo un trabajo de parto con dilatación, y por algún motivo no es viable el parto por vía vaginal, en este caso la mamá estará más proclive a sentir frustración.

 

Cesárea de urgencia:

 

Cuando la dilatación del cuello del útero no se completa; cuando no hay dilatación; cuando durante el trabajo de parto los médicos detectan sufrimiento fetal, por ejemplo: el cordón umbilical está siendo presionado, por lo que la sangre no fluye desde la placenta hacia el bebé; o cuando se produce un desprendimiento prematuro de la placenta: en este caso también se corta el suministro de oxígeno al bebé.

En todos estos casos la cesárea será de urgencia, y la mamá no tendrá tiempo de elaborar demasiado la situación. Lo deberá hacer en el puerperio, donde se le sumará el  estado sensible propio del postparto (gracias a la revolución hormonal), con la sensación de fracaso por no haber podido”parir como cualquier otra mujer”. En estos casos la mamá deberá contar con apoyo de la familia, y si lo necesita, también un apoyo psicológico.

 

Ventajas de la cesárea

Siempre conviene resaltar que los partos por cesárea pueden ser maravillosos, y no sólo por consuelo, como muchos suelen decir: “hay cosas peores que pueden pasar en un parto” y toda esa gama de comentarios poco afortunados. Entonces, ¿cuáles son las verdaderas ventajas de la cesárea? Este parto tiene un menor número de complicaciones por lo general, y tenemos que citar entre ellas el sufrimiento fetal.

El bebé que nace por cesárea suele nacer rosado en lugar del azul cianótico de la asfixia común del bebé que nace por parto natural. Todavía está en estudio si esto finalmente repercute en la vida posterior como efecto protector del sistema nervioso central –las opiniones de los médicos están divididas en torno a este tipo de ventaja, si es real o no. En todo caso, el parto por cesárea debe dejarte tranquila puesto que es seguro, y salvo que el parto haya sido planeado para tenerlo en soledad en un lugar alejado, no te sientas mal pues siempre se necesita ayuda para dar a luz, por cualquier vía de parto.

 

La anestesia epidural:

Esta anestesia se inserta a través de una aguja en el canal espinal. La anestesia epidural adormece los nervios que alimentan la pelvis y el bajo abdomen. Sus efectos son prácticamente instantáneos. Y permiten vivenciar el parto por cesárea  despierta. De más está decir que el bebé no corre peligro alguno por la anestesia epidural.