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Alimentación en el embarazo

 

Durante el embarazo es importantísimo tener una alimentación sana y equilibrada, ya que nuestro hijo se alimentará de nuestro organismo, y también de todos y cada uno de los alimentos que tomemos.

El truco de la alimentación durante el embarazo está en no comer mucho, si no bien. Es erróneo pensar que hay que comer por dos, como se creía antiguamente. La alimentación durante el embarazo debe incluir alguna cantidad de todos y cada uno de los 6 grupos de alimentos:

1- Cereales y pastas; 2-  frutas; 3- verduras y hortalizas; 4-  leche y derivados;
5-  legumbres secas y papas; 6- carnes, pescados y huevos.

Un moderado consumo de sal para evitar retención de líquidos y otras complicaciones como por ejemplo la presión arterial alta. Se debe consumir pocas grasas. Durante el embarazo aumenta el gasto metabólico por eso el cuerpo requiere una alimentación distinta: se requerirá más proteínas, hierro y calcio; y vitaminas como el ácido fólico.

Dieta y embarazo:

Es importante que durante el embarazo la alimentación sea fraccionada. De esta manera se asimilarán y digerirán correctamente los nutrientes. Y se evitará también la acidez gástrica, muy frecuente durante el embarazo.

Es preferible hacer varias comidas al día en cantidades más pequeñas. Por ejemplo:

Desayuno:
Una fruta de estación, una infusión con media taza de leche descremada, una cucharada de queso descremado, una cucharada de mermelada, 2 tostadas de pan integral
Colación:
Un yogurt con cereales
Almuerzo:
Una porción de carne de vaca asada, desgrasada, una porción de verduras crudas, una cucharada de aceite (preferentemente de oliva), una fruta de estación o postrecito
Colación:
Un rollo de jamón desgrasado cocido y una feta de queso de máquina
Merienda:
Una infusión con media taza de leche descremada, 4 o 6 galletitas integrales untadas con queso descremado y mermelada
Cena:
Una porción de pollo asado sin piel o de pescado asado, una porción de verduras y hortalizas cocidas con una cucharada de aceite, una fruta de estación o una porción de gelatina

No a las dietas para adelgazar durante el embarazo:

No hace falta tomar las infusiones con edulcorante, si no se está acostumbrada. Ya que no es aconsejable durante el embarazo consumir demasiado edulcorante. Las gelatinas, postres y mermeladas tampoco es necesario que sean dietéticas. La clave no es comer todo dietético, si no comer de todo en forma moderada.


No se debe hacer dieta durante el embarazo. Una restricción de calorías puede provocar bajo peso en el bebé. Además los cuerpos cetónicos en la sangre por el adelgazamiento durante el embarazo son peligrosos para el bebé. Si se presentan los famosos “antojos”, no siempre hay que contenerse. Se puede comer de vez en cuando un chocolate, o un helado. Si  se restringe totalmente la ingesta de alimentos que le gusten a la mamá, lo más probable es que se de un atracón de estos alimentos que mentalmente no se permitió.

Estreñimiento:

Es importante también incluir alimentos con fibra durante el embarazo, ya que es muy común el estreñimiento. El estreñimiento durante el embarazo se produce por la influencia de las hormonas. La principal causante es la progesterona, que impide las contracciones antes de tiempo y acelera el metabolismo para asegurar nutrientes y oxígeno al feto. Pero que tiene un efecto relajante sobre la musculatura, incluida la del intestino. Por ello los movimientos peristálticos(los que realiza el aparato digestivo) son menos enérgicos, la digestión se ralentiza y es más difícil la evacuación.

Durante los dos últimos trimestres, el útero ocupa mucho espacio, comprimiendo el aparato digestivo, dificultando también la evacuación. En esta época suelen aparecer hemorroides. Son  pequeñas venas dilatadas, situadas dentro del recto o junto al ano, muy dolorosas. Son provocadas por la compresión del útero y por las evacuaciones difíciles. Existen fármacos que solo alivian el dolor. Por eso lo mejor es la prevención.
Es muy importante no automedicarse para el estreñimiento, o para las hemorroides. Siempre hay que consultar con el obstetra.

Es importante que durante el embarazo se beba 2,5 litros de agua diarios.
Esto ayudará a mejorar el problema de estreñimiento.

Alimentos durante el embarazo: las fibras

La fibra alimenticia es un nutriente sin valor energético, pero insustituible como regulador del organismo.
Existen dos tipos de fibras:

Las fibras solubles:

Absorben el agua con gran facilidad y ralentizan el tránsito intestinal. Afectando poco al volumen y consistencia de las heces. A pesar de ello, poseen un efecto metabólico muy importante. Se encuentran en las frutas peladas, las legumbres, la avena y la cebada.

Las fibras insolubles:

No tienen tanta capacidad de retener agua, por lo que aumentará el volumen y consistencia de las heces, y además favorece el movimiento del intestino. Se encuentra en las verduras y frutas con piel, en el salvado, en la harina integral, y en los cereales como el trigo, el arroz o el centeno. La fibra no ayuda al estreñimiento si no se aumenta la cantidad de agua diaria.

Si bien es cierto que las fibras son importantes para mejorar el estreñimiento durante el embarazo, no se debe abusar de las mismas. La fibra dificulta la absorción de minerales fundamentales durante el embarazo, como el hierro, el zinc, el calcio, o el fósforo. Así que si se aumenta la ingesta de fibra, es fundamental aumentar también la ingesta  de estos minerales.

Es importante que la mamá consulte con un nutricionista especializado en embarazo. Él organizará una dieta balanceada para esta etapa.

Carnes:

Las proteínas que contienen las carnes son necesarias para el desarrollo del bebé, el aumento del volumen sanguíneo y el crecimiento del útero. Además las carnes aportan hierro y  vitaminas del grupo B, y aumentan las defensas.

Consejos a la hora de comer carnes:

  1. No comer carne cruda, o embutidos caseros, para evitar contraer toxoplasmosis (enfermedad que puede provocar aborto espontáneo o daños cerebrales en el bebé). Las temperaturas muy bajas (entre -18 y – 23 grados), y las temperaturas altas (superiores a 60 grados) destruyen el toxoplasma. Por eso conviene congelar las carnes al menos 48 horas antes de consumirlas, o  consumirla bien cocida.
  2. Evitar el tocino y la panceta, por su alto tenor graso.
  3. Mantener una buena higiene en la manipulación de los alimentos:

Lavarse bien las manos con agua y jabón antes de cocinar. Lavar bien la superficie de trabajo de la cocina y los utensilios que entren en contacto con la carne.

Lácteos:

La leche es una fuente de proteínas de primera calidad, carbohidratos, grasas, calcio, fósforo, sodio, y vitaminas A, D, B6 y B12. Se aconseja tomar un litro (unos 4 vasos) al día o su equivalente en derivados. Más o menos, un vaso de leche equivale a dos yogures o 45 gramos de queso. El yogurt también ayuda a regular el intestino.

Pescados:

Se recomienda consumir varias veces por semana pescado. Contiene ácidos grasos esenciales, vitaminas A y del grupo B. No conviene consumir moluscos durante el embarazo, ya que estos son los depuradores del mar. Y por este motivo se puede correr el riesgo de intoxicación. No conviene consumir pescados y mariscos crudos. Pueden provocar envenenamiento o generar también alergias que te hagan pasar un mal rato. Como prevención, mejor congelar el pescado a -20 grados durante 3 días antes de cocinarlo.

Café e infusiones:

La cafeína está presente no solo en el café, si no también en las bebidas cola. Su elevado consumo se relaciona con un aumento de abortos espontáneos, o con bajo peso en los recién nacidos. Beber de estas bebidas con moderación, o no beberlas. Las infusiones de hierbas digestivas pueden ser peligrosas para el bebé. Hay que preguntar al obstetra antes de tomar cualquier tipo de infusión de hierbas.

Alcohol:

Según los estudios, el consumo de alcohol durante el embarazo, es la primera causa no genética de retraso mental en el futuro bebé. Lo adecuado sería dejar de beber cuando se abandona el anticonceptivo, puesto que cuando se confirma el test de embarazo, el futuro bebé ya tiene varios días de gestado.