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Celulitis en el embarazo
Lo que comúnmente conocemos como celulitis es en su denominación médica la lipodistrofia o distrofia del tejido graso. La celulitis en su nombre académico es una enfermedad más grave y que no tiene nada que ver con la afección de la que nos ocuparemos en este espacio. La predisposición genética, las disfunciones endocrinas, metabólicas, inmunológicas, toxicológicas, el stress, el sedentarismo, cambios en la alimentación, ingesta de anticonceptivos, consumo de alimentos que contengan hormonas: he aquí las causas más frecuentes de celulitis. Durante el embarazo son liberadas muchas hormonas destinadas a la buena gestación de tu bebé, pero a la vez, dichas hormonas pueden desencadenar o agravar la celulitis o lipodistrofia. La celulitis se forma a partir del depósito de mucina dentro del tejido, la mucina es un gel que absorbe mucha cantidad de agua. Al aumentar su volumen comprime las estructuras micro circulatorias. La zona afectada comienza a tener bajas concentraciones de oxígeno y altas concentraciones de toxinas, que no pueden ser absorbidas por los pequeños capilares venosos y linfáticos colapsados. De esta forma el fibroblasto, célula encargada de producir mucina, se excita y comienza a segregarla cada vez más. La celulitis no se cura, puede mejorarse con el tratamiento adecuado, y dependerá en que grado de la enfermedad se encuentre la piel en el momento de iniciar algún tratamiento. Igualmente, a pesar de que el embarazo pueda agravar el cuadro de celulitis, no es este un buen momento para iniciar ningún tratamiento convencional como por ejemplo el drenaje linfático, los fármacos anticelulíticos o la mesoterapia. No desesperes, ya tendrás tiempo de ocuparte de este tema después de que haya nacido tu bebé. Existen algunos especialistas que recomiendan el drenaje linfático durante el embarazo, pero se están estudiando algunos casos de mujeres embarazadas que después de haber hecho este tipo de tratamiento, sufrieron tromboflebitis o trombo embolismo pulmonar. Por esto te recomiendo que consultes muy bien con tu obstetra. Y mi opinión particular es que no hagas ningún tratamiento hasta que haya nacido tu bebé. Lo que si puedes hacer durante el embarazo es tener ciertas conductas saludables y preventivas. Como por ejemplo: Alimentación:La mucina antes mencionada se forma a partir de la ingesta de hidratos de carbono, por eso deberás reducir su consumo durante el embarazo. Fundamentalmente aquellos hidratos de carbono sin valor nutritivo como por ejemplo: golosinas, pan blanco, pastas, galletitas y postres. Ingesta de líquidos:
Durante la gestación debes beber entre 2litros y medio a 3 litros de líquido diario. En lo posible agua, y jugos naturales. Evite los jugos artificiales y las gaseosas. Caminatas y ejercicios: Realiza caminatas diarias de media hora a la mañana y media hora a la tarde. La caminata favorecerá la circulación sanguínea afectada por los altos niveles de progesterona. Así como la presión del gestante en los últimos meses de embarazo. Durante la caminata, el organismo liberará endorfinas, que es una sustancia vasodilatadora que aumentará la concentración de oxígeno en los tejidos, poniendo así freno a la formación de mucina. La natación o la gimnasia para embarazadas en el agua, también es muy buena ejercitación para la mamá embarazada. Vestimenta:
Evita prendas apretadas, especialmente en muslos y nalgas. |
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