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Estudios de seguimiento del embarazo

 

Durante toda la gestación, tu médico obstetra te hará hacer una serie de estudios  de embarazo que le ayudarán  a observar minuciosamente la evolución  y desarrollo de tu bebé. Actualmente, con el avance de la ciencia y la tecnología al servicio de la medicina, los estudios del embarazo son muchísimo más precisos que antes.

 En general, hoy en día, los estudios de embarazo no tienen margen de error, por lo cual, es más fácil el diagnóstico de cualquier enfermedad,  problema de desarrollo, o malformación genética que pudiese existir durante la gestación.

El diagnóstico anticipado mediante a estos estudios del embarazo sirve por ejemplo, para hacer intervenciones quirúrgicas intrauterinas; o para saber si hay sufrimiento fetal; o para determinar si el embarazo está dentro o fuera del útero; o para que los padres estén preparados ante cualquier alteración genética; o para saber casi con exactitud la fecha probable de parto, incluso para saber el sexo del bebé y el número (si es uno solo, o embarazo múltiple) etc.

En este espacio  hablaremos de los estudios que más comúnmente se piden durante el embarazo, y explicaremos de qué se trata cada uno de estos estudios de embarazo.

 

Ecografías en 3D Y 4D

 

Hoy en día los estudios de diagnóstico por imágenes se realizan por ultrasonido, donde no existe irradiación, por lo que es inocuo para el bebé y no es invasivo. La resolución de estos estudios es muy alta, y las ecografías que incorporan la tecnología tres dimensiones -3D- y las de cuatro -4D-que miden en el tiempo, brindan una visión espacial que mejora la interpretación de algunas imágenes. Se puede hacer en cualquier momento del embarazo. No requiere preparación previa (por ejemplo, beber agua antes).

Gracias a las ecografías se puede estimar el riesgo de gestar un bebé con síndrome de Down u otras alteraciones, como por ejemplo, cardiopatías,  a través de la medición de la translucencia nucal, una especie de almohadilla localizada en la nuca del bebé, cuyo espesor depende del líquido que contiene.

 En el primer trimestre (de la semana 6 a la semana 13):
Este estudio observa las características del saco gestacional; la presencia del embrión; la actividad cardíaca del embrión; luego de la semana 9, la actividad del embrión, y la presencia del polo cefálico.

En el segundo trimestre de embarazo (después de la semana 14):
Se estudia el eje vertebral; el polo cefálico; la actividad corporal y de los miembros; el desarrollo placentario; y la implantación del cordón umbilical.

Luego de la semana 18, es importante realizar el escán anatómico del feto, donde se estudiarán minuciosamente: cada uno de los huesos de los miembros, viendo en detalle pies y manos; el eje vertebral; polo cefálico; cavidad abdominal y torácica, donde se podrá visualizar las 4 cámaras cardíacas, el diafragma fetal, el relleno gástrico y vesical. También una observación meticulosa del rostro fetal, placenta y cordón.

En el tercer trimestre:
Es importante el  seguimiento del crecimiento y desarrollo fetal; y estudiar el grosor y maduración de la placenta. A partir de la semana 18 se puede conocer el sexo del bebé, siempre y cuando la posición y movimientos de él lo permitan.

La ecografía Doppler:
Este estudio sirve como herramienta complementaria para  el diagnóstico del funcionamiento placentario y la evaluación del crecimiento y la nutrición fetal. La técnica se basa en el efecto Doppler, que mide sonido cuando va y cuando viene de una fuente sonora (el mismo efecto que hace que escuchemos un coche de una forma cuando se aproxima y otra cuando se aleja).

 

Monitoreo fetal:

Es un estudio que recoge simultáneamente, los latidos del corazón del bebé y la frecuencia y duración de las contracciones uterinas, mostrándolas en un gráfico.

Se colocan dos captores en el abdomen de la mamá, fijados con una faja elástica. Este estudio se realiza varias veces durante las últimas semanas del embarazo, y durante el trabajo de parto. De esta forma el médico puede monitorear si hay o no sufrimiento fetal, y si las contracciones están bien. La sincronización de la contracción con el aumento de la frecuencia cardíaca del bebé debe ser el esperable, ni más latidos ni menos. Si tienen ocasión de escuchar los latidos, no se asusten: el corazón del bebé late normalmente casi al doble del corazón de un adulto.

 

Dosaje de Estriol:

El estudio de Estriol en sangre (estriolemia), u orina (estrioluria) durante el embarazo, sirve para el diagnóstico del sufrimiento fetal, o cualquier disfunción placentaria.

En los dos tipos de análisis, el Estriol va en aumento durante todo el embarazo, llegando a su pico más elevado, hacia el final del mismo. Se trata de una hormona muy conocida como es el estrógeno, de gran participación en todos los procesos de gestación.

Los valores del Estriol son más estables en sangre que en orina. Según criterio médico, estos análisis deberán ser indicados con regularidad. De esta manera, el médico tendrá un mejor cuadro de situación.

 

Diagnóstico de embarazo: Gonadotrofina coriónica humana (HGC):

La gonadotrofina coriónica humana es una hormona que está presente durante el embarazo, a partir del noveno día de la gestación. Esta hormona es producida por la placenta. Y sirve para que el embrión no sea rechazado por el cuerpo de la mamá. La detección de esta hormona se basa en la "subunidad beta" de la estructura de la proteína, por lo cual oirán con frecuencia hablar directamente de la "subunidad beta" a secas.

Esta hormona es la que miden los test de embarazo que se compran en la farmacia, y son muy fáciles de hacer, y económicos. Se realizan mediante una muestra de orina de por lo menos 2 horas de retención. Se puede realizar a cualquier hora del día.

Se pone una banda reactiva en la muestra de orina, en un recipiente especial que viene con el test. Se deja unos minutos, y si muestra dos rayitas, es embarazo, si muestra una sola, no estás embarazada. Ten en cuenta que si da positivo, no hay error, en cambio si da negativo, puede haber error, o no tener la cantidad de días de gestación para que capte la presencia de gonadotrofina coriónica humana en la orina.