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Prevención en el embarazo
Si de lo contrario, quedaste embarazada sin tomar estos recaudos en la prevención, deberás ir lo más rápido posible a tu médico, ni bien tengas la confirmación del embarazo. De esta forma, tu obstetra podrá coordinar la prevención y cuidados de tu embarazo. Reposo durante el embarazo
En qué casos es necesario:
Si tienes hemorragias en el primer trimestre, deberás hacer reposo absoluto hasta que cesen.
Con certeza te indicarán un inhibidor de las contracciones, el descanso favorecerá la relajación de los músculos y disminuirá la presión de tu bebé sobre el cuello uterino.
La placenta previa o desprendimiento prematuro pueden causar hemorragias. Seguramente te indicarán reposo absoluto mientras dure el sangrado.
Cuando el cuello uterino no se cierra durante la gestación, pueden producirse pérdidas y riesgo de parto prematuro. Para evitarlo, se cierra con puntos quirúrgicos y se aconseja reposo moderado.
En la mayoría de los casos se debe a una insuficiencia placentaria. Seguramente te recomendarán reposo, para mejorar la nutrición de tu bebé.
En algunos casos, la presión arterial de la mamá se eleva anormalmente. Si el caso es grave, se hospitaliza a la mamá. En cuadros leves, el reposo ayuda a bajar la presión arterial y mejora el riego sanguíneo del útero.
Si ocurre antes de la semana 34, el médico te aconsejará reposo absoluto para prolongar el embarazo.
Ciertas enfermedades de la mamá como por ejemplo: cardiopatías, problemas respiratorios, etc. Obligan a limitar al máximo la actividad física para no poner en riesgo el embarazo. En caso de que tu embarazo deba ser con reposo, no desesperes, aquí te damos algunos consejos para pasarlo lo mejor posible durante el reposo. Consejos para sobrellevar el reposo: 1- Puedes hacer la compra por teléfono. Puedes pedir varias veces a la semana comida a un “delivery” o entrega a domicilio. Infecciones de la mujer embarazada que pueden afectar al feto o al bebé recién nacido:
Prevenir la rubéolaEsta enfermedad es causada por un virus, generalmente la época más común es la primavera y el invierno. Produce una erupción, y algunas veces, inflamación de ganglios. En la Argentina, estudios recientes aseguran que un 85 a 90% de las mujeres ya la han tenido. Es conveniente hacer este estudio antes de quedar embarazada. Si no tuviste la enfermedad, puedes vacunarte. De esta manera quedarás protegida durante toda tu vida fértil. La enfermedad durante el embarazo, podría causar en el bebé recién nacido problemas en la vista, oído, y corazón. La toxoplasmosis en el embarazoEs una infección producida por un parásito, y se contrae al comer carne no muy cocida, verduras contaminadas, no a través del contacto con los gatos. En la mayoría de los casos solo se detecta mediante un análisis de sangre. Si da positivo, significa que estarás protegida durante toda tu vida fértil. Si el análisis da negativo, y la infección la adquieres durante el embarazo, tu bebé puede tener problemas en la vista o en el sistema nervioso central.
La hepatitis B y el embarazo Esta es también una infección que puede no presentar síntomas. Es muy importante, que si estás embarazada, te realicen un análisis de sangre, para descartar este virus, ya que de lo contrario, podría infectar a tu bebé, produciéndole una hepatitis crónica. Esto se evita si teniendo el diagnóstico, se vacuna a tu bebé y se le da gammaglobulina específica para la infección por el virus de la hepatitis B.
HIV (virus del SIDA):Hoy en día, se sabe que si una mujer positiva es controlada y tratada adecuadamente, tienen poco riesgo de contagiar a su bebé el virus. Por eso, es fundamental que ni bien una mujer queda embarazada, se haga el análisis de sangre HIV ELISA. De esta manera, si fuese positiva, podrá recibir las drogas antivirales, que evitarán que el bebé se infecte. Hay casos donde el parto se programa como una cesárea, cuidando mucho el campo de operación, para que el bebé no tenga contacto con la sangre de la mamá. La varicela:Esta es otra de las infecciones que si se contraen durante el primer trimestre de embarazo, puede afectar al feto y al recién nacido. En general, es difícil que esto pase, ya que es una enfermedad que el 90 % de los adultos ya han tenido, y quedan inmunizados de por vida. Si no recuerdas si la tuviste o no, es útil que te vacunes antes de quedar embarazada. Sobre todo si eres población de riesgo: trabajas con niños, trabajas en un hospital o clínica, tienes otros hijos que aún no han tenido la enfermedad. El herpes genital:Rara vez se contagia al recién nacido. El riesgo existe si la mamá tiene lesiones en el momento del parto. En este caso, se suele administrar a la mamá, aciclovir, que es un antiviral, o interferón B que se administrará sobre el final del embarazo. Así se evitará que aparezcan lesiones que puedan contagiar al bebé y evitar que la infección siga avanzando. Éste fármaco no es perjudicial para el bebé, ni tampoco evita la lactancia en el recién nacido. Según el caso, también se puede programar una cesárea, para que el bebé no se contagie en el canal de parto.
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