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Prevención de enfermedades del bebé
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Puericultura
Algunos consejos básicos para la crianza del bebé: La leche de madre es el mejor alimento para tu bebé. Lo hace crecer adecuadamente, lo protege de muchas enfermedades como: diarrea, enfermedades respiratorias, e infecciones en general. Es un alimento muy digerible y de absoluto aprovechamiento. Además el amamantamiento establece un vínculo sólido entre madre e hijo que durará toda la vida. Durante los primeros días, y hasta que baje la leche, debes colocar a tu bebé al pecho cada vez que éste lo requiera (alimentación a demanda). La leche materna puede ser al principio poca, aguada o espesa, pero NUNCA MALA O INADECUADA. De hecho se la denomina calostro, y es rica en grasas, lo que un recién nacido necesita al principio de su vida para poder brindarle la mielina para su temprano desarrollo cerebral. En esta primera etapa las glándulas mamarias segregan calostro, leche amarillenta de buena calidad y suficiente para el recién nacido. Además de nutrir, proporciona inmunoglobulinas que protege al recién nacido de infecciones. La bajada de leche suele ocurrir entre el tercer y quinto día de nacido el bebé aproximadamente. Puede que te dé un poco de fiebre. Es normal, pero consulta con tu obstetra. Puede ocurrir que se te agrieten los pezones, hasta pueden llegar a sangrar, e incluso infectarse si no se curan a tiempo. ¿Que hacer en este caso?:
¿Por qué motivos se agrietan los pezones?: Generalmente se producen por que el bebé al mamar toma solamente la punta del pezón. Es importante que el bebé se prenda bien al pezón, o sea que casi todo entre en la boquita del bebé, así se evitará que se agrieten. Higiene: Dos días después de caído el cordón, podrás bañarlo con el jabón antes mencionado. Preferentemente al anochecer, para favorecer una mejor predisposición al sueño. Para higienizar la cola del bebé es conveniente el uso de linimento óleo calcáreo, que sea de buena calidad, y fíjate la fecha de vencimiento del mismo. No es aconsejable el uso de perfumes, ni toallas húmedas perfumadas, ni féculas o talcos. (Siempre hablamos del bebé recién nacido). Mantén sus uñas cortas, pues se puede arañar la cara solito. Córtaselas con una tijera especial para bebés, previamente higienizada con alcohol fino. Que el corte sea al ras del pulpejo. No utilices hisopos para limpiar los oídos de tu bebé. Las orejas se limpian sólo en su parte externa. No hay necesidad de introducir nada en el conducto auditivo. Vacunación: Durante la permanencia de tu hijo en la internación en general no se le aplica ninguna vacuna. Pero es recomendable que durante su primer mes le hagas aplicar la BCG, vacuna contra la tuberculosis. Esta vacuna no produce reacciones el día de su aplicación, pero si a veces entre los 21 y 60 días. Aparece un nódulo que a veces presenta secreción cremosa blanquecina que supura durante bastante tiempo y deja una pequeña cicatriz. El calendario de vacunación de cada país es diferente. Asesórate con tu pediatra, y no te olvides de vacunarlo, Ten una libreta de vacunación para tu pequeño, no certificados sueltos que se te pueden traspapelar. Y no olvides que la prevención es el arma más importante con que cuenta una madre para mantener sanos a sus hijos. Recomendaciones: No es conveniente abrigar demasiado al recién nacido. El bebé regula la temperatura igual que un adulto. Además la vestimenta debe permitirle movimientos amplios. No ponerle nunca fajas o prendas ajustadas. Signos de alarma: Los signos a tener en cuenta en un recién nacido, que hacen necesario que usted consulte con su pediatra son:
Para terminar quiero decirte mamá, que siempre confíes en tu instinto materno, criar un bebé parece una tarea ciclópea, pero si te relajas y bajas la ansiedad, podrás disfrutar de lo más maravilloso que nos ha proveído la naturaleza. La MATERNIDAD.
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