Puericultura

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Las deposiciones del bebé:


El meconio

Es la primera caca que hace el bebé al nacer. Es negra, pastosa y adherente. Este meconio solo lo hará 1 o 2 veces. Después del meconio, el bebé hará durante 4 o 5 días deposiciones de transición, poco abundantes, muy líquidas y grisáceo-verdosas.

Luego, las típicas heces del bebé alimentado a pecho son amarillo-doradas (existen variedades amarronadas-verdosas) y blandas, grumosas, con hebras o mucosidad. Son frecuentes entre 4 a 5 veces al día. Generalmente después de cada mamada, y otras veces entre toma y toma. Esto es normal, no es diarrea y no necesita tratamiento.

Hacia los 2 o 4 meses de vida (a veces un poco antes) los bebés alimentados solo a pecho suelen dejar de hacer caca todos los días. Pueden pasar hasta 5 días sin hacer. Cuando finalmente hacen caca, es abundante y blanda. Esto es normal, no es estreñimiento.

Los bebés alimentados a mamadera suelen ser más estreñidos. Hay marcas de leche que pueden provocar estreñimiento. En ese caso consulta con tu pediatra que seguramente te cambiará de marca. Las alergias a dichas leches maternizadas pueden provocar en algunos bebés alergia. Pero dicha alergia puede provocar casi con más seguridad, diarrea y no estreñimiento.

La alimentación de la madre del bebé alimentado a pecho no suele  influir en las deposiciones de su bebé. Salvo que el bebé sea alérgico a algo que la mamá haya comido. Esto podría provocarle diarrea, y rara vez estreñimiento.

No hay que darle al bebé laxantes, salvo indicación médica. Si está estreñido no conviene ponerle supositorios de glicerina. Por que si el bebé se habitúa a hacer con supositorio, luego se olvidará de cómo hacerlo sin él. Y esto puede provocar con el tiempo, estreñimiento crónico. No hay que darle al bebé antes de los 6 meses jugo de naranja para el estreñimiento. Por que en grandes cantidades puede provocarle diarrea. Además los bebés pequeños no tienen todavía adaptado totalmente su aparato digestivo, para poder tolerar ciertos alimentos.


Los cólicos en el recién nacido:


Síntomas del cólico:
Comienzan de forma repentina, y pueden llegar a persistir por  varias horas. Los cólicos hacen que el bebé llore, doble las piernitas, apriete las manos, contraiga el abdomen con inusitada furia. Se le enrojece la cara. El abdomen se contrae y distiende consecutivamente. Se le enfrían los pies.
Las causas pueden obedecer a distintas razones. Por ejemplo:

  1. Hambre
  2. Exceso de alimento
  3. Ingesta de aire al tomar el pecho o biberón
  4.  Reacción a alguna leche maternizada

Consejos útiles:

Podemos prevenir los ataques mejorando las técnicas de alimentación. Por ejemplo.

  1. Si el bebé toma biberón, es importante que la tetina tenga perforaciones del tamaño adecuado. Ni muy grandes, ni muy pequeñas. Si los agujeros son los correctos el bebé no tendrá que hacer mayor esfuerzo y así se evitará que trague aire que luego se convertirá en gases.
  2. Si el bebé toma pecho, la mamá deberá estar en una buena postura, libre de tensiones.
  3. Cuando el bebé termine de mamar o el biberón, hay que hacerlo eructar para eliminar el acceso de aire.
  4. Otro factor importante es que el bebé pude estar respondiendo con cólicos, como síntoma a un medio alterado para el cual no está biológicamente adaptado.

Cuando los cólicos no son causados por razones fisiológicas, como alergias o bloqueo intestinal. Descartado esto por su pediatra, éste suele recomendar ciertas conductas. Por ejemplo:

  1. Cambiarle el horario de alimentación
  2. Pasearlo con movimientos de rebote
  3.  Ponerlos con la pancita hacia abajo y pasearlos así
  4. Ponerlos boca abajo con una bolsa de agua caliente (que no esté hirviendo) o con una manta eléctrica.
  5. Tratar de distraerlos con imágenes y sonidos
  6. Un paso en cochecito o en auto.
  7. Un masaje en la pancita, llevando las piernitas flexionadas hacia el vientre dibujando con ambas  un círculo hacia fuera, y volverlas a levar a ambas a la vez al vientre, hacerlo varias veces y aflojar

Pero lo que parecería dar más resultado es el calor de mamá o papá. Alzarlo aliviará la tensión. Cuanto antes sea alzado, mejor, por que cuanto más llore y se enfurezca, más aire tragará.
 Recuerda mamá que si tu te pones nerviosa, tu bebé lo percibirá y se creará un círculo vicioso.
 Los cólicos difícilmente se presenten más allá de los 3 meses.
Amor y mucha paciencia es la mejor receta para ayudar a tu bebé a superar esta etapa.
Colita sana:
Cómo higienizar la colita del bebé:

  1. Primero lávate bien las manos antes de cambiarlo y después
  2. Retira las heces con el mismo pañal o con un algodón con óleo calcáreo, o toallita húmeda hipoalergénica
  3. Limpia correctamente la zona de los muslos, abdomen y los pliegues
  4. Limpia los genitales siempre de adelante hacia atrás. En los varones, siempre que el pediatra indique lo contrario, no intentes retraer el prepucio durante el aseo. En las nenas hay que tratar de evitar que los gérmenes que las heces dejan en el ano, no tomen contacto con la vulva y la vagina. Por eso hay que empezar el aseo por el pubis sin frotar y seguir hasta las nalgas y los muslos, NUNCA AL REVÉS.
  5. Secar con toallita limpia de mano con pequeños golpecitos, sin frotar.
  6. No poner féculas ni talcos, por que tapan los poros.
  7.  Se puede poner una crema humectante, sin perfume, con vitamina A, que sirva como barrera contra la orina. Que sea indicada por el pediatra

No hay una regla fija que indique cada cuanto hay que cambiar al bebé. El recién nacido puede utilizar hasta 10 a 12 pañales por día. Como norma general conviene hacerlo después de cada mamada, que es cuando  el bebé suele hacer sus necesidades. Luego antes de acostarlo por la noche, y al despertarse por la mañana. No conviene interrumpirle el sueño durante la noche para cambiarlo, salvo que sea necesario.