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El bebé recién nacido prematuro:
El recién nacido a término suele pesar entre 2,5 y 4,5 kilogramos. La debilidad de un bebé normal es indiscutible: el pulso se encuentra acelerado, la cabeza no se sostiene, apenas puede ver… Pensemos ahora en un recién nacido prematuro. Si nace antes de tiempo, es por que algo ha fallado. El peso del recién nacido prematuro siempre es inferior a 2,5 kilogramos, y pierden aún más peso al expulsar la orina y el macondo. La maduración de los órganos del recién nacido prematuro es incompleta al momento de nacer. Incluso algunos recién nacidos prematuros no son capaces de respirar sin asistencia. Sin embargo, la mayoría de los recién nacidos prematuros son grandes luchadores. Muchos se restablecen en poco tiempo, y otros, de forma increíble, logran superar dificultades muy graves y se convierten en bebés muy vigorosos. En la Argentina, las posibilidades de supervivencia de los recién nacidos prematuros aumenta cada día y actualmente, son muy superiores a las de hace 10 y 20 años atrás. Desarrollo del recién nacido prematuro:El desarrollo del bebé prematuro parece más lento que el de nacido a término. Pero, en realidad, lo que sucede es que el bebé prematuro evoluciona conforme a su edad “real, que se calcula restando al tiempo que ha pasado desde su nacimiento, las semanas que se adelantó. Esta es la edad que se debe tener presente al observar los progresos del bebé. Por lo tanto, el desarrollo de tu hijo se corresponde al de un bebé de un mes (y no de 2), y la risa y los primeros gestos suelen aparecer recién en la octava semana. La mayoría de los bebés que han sido prematuros y salen adelante alcanzan el desarrollo de los bebés nacidos a término durante el primero o segundo año de vida, depende de cada caso. Complicaciones que se pueden dar en el recién nacido prematuro:Entre las complicaciones más comunes del recién nacido prematuro se encuentran la incapacidad cardíaca, pulmonar y hepática. Su piel es extremadamente frágil y hay que proceder con ellos con delicadeza. También son frecuentes la ictericia, la anemia y los problemas de retina. Además son muy vulnerables a las infecciones. El recién nacido prematuro puede necesitar después de haber superado la internación hospitalaria ejercicios de estimulación. En algunos casos aparece cierto atraso para caminar o miopías importantes. A algunos chiquitos que nacieron prematuramente les puede costar la matemática, aprender a leer o practicar deportes de coordinación, como fútbol o básquet. Sin embargo, la identificación temprana de estas deficiencias facilita notablemente su corrección. En la actualidad, los tratamientos son lo bastante eficaces y, aunque la rehabilitación todavía no opera milagros, en algunos casos casi lo parece. La mayoría de los recién nacidos prematuros se desarrolla con normalidad y se convierten en jóvenes fuertes y sanos. El primer susto suele ser un parto precipitado y con dificultades. Después vendrá el impacto de ver a ese diminuto bebé dentro de la incubadora, rodeado de tubos y sondas sin los que no podría vivir. Muchos padres temen cada día el momento de entrar en la UCI (unidad de cuidados intensivos). Tienen que hacer un esfuerzo y sobreponerse antes de escuchar las palabras del neonatólogo. Saber si el bebé superará las primeras 24 ó 48 horas no es suficiente. La duda de su posterior supervivencia y las secuelas que pueden quedarle son también motivo de preocupación. Lo fundamental para el bebé prematuro es contar con la cercanía permanente de los padres. Pasar la mano por la incubadora y acariciarlo y hablarle. Dejarle una grabación con sus voces para cuando no pueden estar con él, sacarse leche para que se la den. En algunos hospitales tienen una especie de incubadora portátil, donde la mamá se pone al bebé como en una mochila que es una incubadora, pudiendo estar con la mamá, sintiendo su olor y los latidos de su corazón, que para el bebé le son familiares, esto hace que los bebés prematuros se restablezcan más rápido. Los médicos conceden el alta cuando constatan que el recién nacido prematuro se encontrará mejor en su casa que en el hospital. Sus signos vitales tienen que ser estables y los órganos deben funcionar con cierta fiabilidad. Cuando el bebé está restablecido, implica una gran alegría entrar en casa con él en brazos y poder integrarlo a la familia. Amamantar al recién nacido prematuro:En la actualidad, la mayoría de las unidades de terapia intensiva neonatal que atienden a los bebés prematuros y recién nacidos de alto riesgo tienen una política liberal respecto a la entrada de los padres. Hoy en día los padres pueden estar en contacto con sus hijos, tocarlos y alimentarlos. Cuando el bebé tiene vitalidad y no está grave, la mamá puede amamantarlo sin problemas. Si el bebé no puede salir de la incubadora, se le da un biberón con leche materna que la mamá se extraerá previamente. Es muy importante que pueda seguir tomando pecho, no solo por la inmunidad que le dará, si no por el aspecto afectivo, ya que el bebé está sufriendo de alguna manera muchas agresiones externas, y la separación de su mamá es una de ellas. |
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